
Cuando el alma se encuentra calma y dolorosa...
en una inquietante espera.
Cautelosa...
que al llegar el momento en que este mundo tan lleno de realidad, le da esa razon para sentirse agobiada y tensa.
Pobre alma tan necesitada de cielo
y que este contorno la somete a obligaciones y ataduras...
No luches más,
llevalos contigo.
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